El zorro y la rana
Un zorro descansaba junto a un tranquilo estanque cuando una pequeña rana saltó cerca de él. Molesto, el zorro dijo a la rana:
—¿Cómo te atreves a acercarte tanto? Vete, o te atraparé con mis afilados dientes.
Pero la rana era valiente y confiaba en su agilidad.
—¡No te tengo miedo! —exclamó la rana—. Puedes ser más grande y fuerte que yo, pero tu rapidez no se compara con la mía. Para demostrarlo, te desafío a una carrera.
El zorro aceptó el reto y comenzó a perseguir a la rana, pero esta saltaba rápido en todas direcciones. El zorro, furioso y frustrado, tropezó con una raíz y cayó al agua.
Lleno de orgullo, la rana siguió saltando sin mirar hacia dónde iba. Sin darse cuenta, cayó en las fauces de una gran serpiente.
—¡Qué triste es mi destino! —dijo la rana—. Engañé al astuto zorro, pero al final, fui atrapada por alguien aún más listo.
