La trampa de Autólicus (Nivel A2/ B1)
Lectura fácil en pretérito perfecto compuesto para principiantes
Anuncios patrocinados
El legado de las arpías: Entre la fascinación y el terror
El legado de las arpías: Entre la fascinación y el terror
Era una noche oscura y silenciosa en el vasto reino de los mitos, donde los cielos parecían extenderse infinitamente. En la penumbra, un aleteo rompió la quietud. Criaturas aladas se desplazaban con gracia mortal, portando el legado de tiempos ancestrales: las arpías. Mitad mujer, mitad ave de rapiña, estas entidades eran tan bellas como peligrosas, tan seductoras como aterradoras. Su historia es un tapiz tejido de encanto y horror.
Hace siglos, las arpías eran guardianas de lo divino y mensajeras de los dioses. Hijas del dios marino Taumante y la oceánide Electra, compartían sangre con Iris, la mensajera celestial. Sin embargo, su naturaleza no era completamente amable. Aelo, "el viento furioso"; Ocípete, "la rápida en el vuelo"; y Celaeno, "la oscura", personificaban aspectos del viento y la tormenta, de lo indomable y lo ineludible.
Pero su ambivalencia iba más allá del viento. En una tradición, eran hermosas mujeres con cuerpos de ave, capaces de cautivar con su presencia. Como las sirenas, seducían con su belleza, guardaban tumbas y, en ocasiones, tomaban a bellos jóvenes, generando confusión y carnalidad. Era por esto que algunas tumbas eran adornadas con su figura, simbolizando una vigilancia sublime.
Sin embargo, su popularidad creció de otra manera: como criaturas repulsivas que anunciaban calamidad. Con garras afiladas, alas poderosas y un hedor que corrompía el aire, las arpías se convirtieron en el terror de las aldeas. Con cada aleteo, contaminaban la tierra y robaban alimentos, dejando un rastro de inmundicia y enfermedad a su paso. No eran solo una amenaza física, sino una advertencia de lo impredecible del mundo.
Entre los relatos más célebre
s se encuentra el tormento de Fineo, un profeta ciego castigado por Zeus. En su mesa, los banquetes se transformaban en un espectáculo de desesperación, pues las arpías surgían de las sombras para devorar su comida, dejando solo despojos y pestilencia. No fue hasta la llegada de los argonautas que su tormento cesó, aunque la intervención de Iris, hermana de las arpías, las salvó de ser aniquiladas.
En otro mito, el héroe troyano Eneas, después de su huida de Troya, enfrentó a estas criaturas en una isla. Las arpías descendieron como una tormenta, robando su ganado y demostrando una vez más su naturaleza implacable. A pesar del valor de Eneas y sus hombres, fueron superados y forzados a abandonar la isla.
No hay comentarios
Search
Featured post
Las 8 Curiosidades Más Sorprendentes de la Edad Media
Las 10 Curiosidades Más Sorprendentes de la Edad Media Si alguna vez te has preguntado cómo vivía…
Popular Posts
Fábula del El codicioso y el envidioso
El codicioso y el envidioso J úpiter, desde lo alto de los …
La trampa de Autólicus (Nivel A2/ B1)
La trampa de Autólicus Autólicus era un ladrón muy inte…
Lectura fácil en pretérito perfecto compuesto para principiantes
Lectura fácil en pretérito perfecto compuesto para principi…
La mentira y la verdad: una historia para reflexionar
La mentira y la verdad: una historia para reflexionar Hoy q…
